martes, 28 de julio de 2009

Cuento presentado en el proyecto Nacho Derecho y Luna

LA PEQUEÑA PRINCESA


En la segunda guerra mundial, en los tiempos de guerra y masacres ocurrió esta linda historia:
Camila era una niña muy linda y muy alegre, ella vivía con su padre y no conoció a su madre porque se murió cuando ella estaba muy pequeña.
Su padre era un militar y le dio una triste noticia a Camila, le dijo que se tenia que ir para la guerra pero le prometió que regresaría, aunque el no estuviera muy seguro de ello.
Su padre dejo a Camila en un internado para niñas muy prestigiado, este era muy caro, grande, lujoso, etc. Camila se sentía bien allí hasta que conoció a la directora una malvada y amargada señora de 49 años y las reglas de este, ella no se sentía muy a gusto por que la directora no las dejaba imaginar y crecer como unas lindas princesas, pero Camila por el contrario era una niña con una gran imaginación y muy simpática con todas las de su internado.
Pasaron las semanas y llego el cumpleaños de Cami, este mismo día conoció a una niña con ropa sucia y lo peor en esos tiempos era que también era de color.
Sara se llamaba esta niña, la sirvienta a la cual no le permitían que hablara con las demás niñas a Camila le cayó muy bien y se formo una gran amistad con los días.
La directora maltrataba a Sara haciéndole limpiar los pisos de la mansión a cocinar y dormía en el sótano un lugar húmedo, frío con el piso de tabla y dormía en una vieja cama y todas las noches acostumbraba a poner sus pies en el hielo para descansar del duro día que había tenido. Si Sara no hacia nada de lo que le ordenaban la mandarían a la calle sin comida y un techo.
A los dos días del cumpleaños de Camila la directora tuvo una visita del abogado del padre de Camila y este le dio una mala noticia: el cuerpo del padre de Camila no fue encontrado así que lo consideramos muerto, el gobierno le quito toda su fortuna y no le dejaron nada a Camila, así que usted vera que hace con Camila porque ella no tiene mas familia.
Mas tarde la malvada directora le dio la mala noticia a Camila y le dijo que si quería tener un techo y comida se quedaría en el internado viviendo con Sara y haciendo los mismos oficios y le aseguro algo: ¡esto solo lo hago porque te tengo lastima mugrosa¡.
Así pasaron varias semanas; la pobre princesa se había convertido en una sirvienta y cada noche lloraba llamando desesperada a su padre abrazando la muñeca que el le había regalado. Camila no era la misma niña de antes, ya no era alegre y no contaba unas grandiosas historias que se inventaba y acostumbraba contarles a todas sus compañeras y hasta a Sara a escondidas de la directora.
Camila poco a poco se fue acostumbrando a esta vida, pero un día vio pasar a alguien, era su padre, no había muerto pero había perdido la memoria, Camila corrió hasta él y lo abrazó llorando. El padre estaba confundido porque no la recordaba y lo peor era que la pequeña lo llamaba padre.
La directora se dio cuenta y llamo ala policía y salió al jardín donde estaban, cuando llego la policía les dijo: ¡Esta niña es una mendiga y estaba atacando a este señor, llévensela¡. Camila gritaba desesperada y decía padre recuérdame soy Camila tu hija. Su padre recordó al instante a su hija y corrió a abrasarla.
Al día siguiente llevaron presa a la directora por maltrato y por haber asegurado que la niña no tenia padre, el recupero su fortuna y se llevo a Camila y a Sara la adopto, el internado quedo a cargo de una joven muy bonita y alegre.


QUE BUENO QUE COMO EN ESTE CUENTO FUERA TODO EN LA VIDA REAL...Los malos siempre pagan y los buenos viven felices por siempre, pero desafortunadamente solo es mi imaginación.

¡Que bien estaría que apoyáramos todos a que no se violen los derechos de los niños¡

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